Muchos intentos de despegar con este blog y hoy me parece un buen momento…
Estamos cerrando un año, cuantos sueños, cuantos alegrías, cuantas tristezas, cuantas lágrimas, cuantas sonrisas, cuantas decisiones importantes que viraron el rumbo… hoy miraba la gente corriendo en la calle, las esquinas llenas de vendedores de sidra para el brindis y camiones que hacen su agosto en diciembre vendiendo las uvas-deseos y no les puedo mentir, me sentí un poco ajena.
Aquí en su casa, no había planes, realmente la deliciosa tradición es cenar bisquets con café con leche y me gusta mirar en la ventana algunos juegos artificiales que se ven a lo lejos y siempre soy la que me quedo despierta esperando el año nuevo pero bueno se nos atravesó el supermercado y a mi esposo se le antojaron unos ravioles, compró jugo de manzana espumoso y mi hija quiere hacer un rollo de nuez y bueno parece que festejaremos más en forma.
Esta mañana, reflexionaba alrededor de como se transforma la manera en como se miran las circunstancias con nuestro andar en el Señor, antes: la emoción del año nuevo, los deseos de que se cumplan todos nuestros anhelos, la interminable lista de propósitos, la frustación de lo que no ocurrió, de quienes se fueron, etc. Gracias a Dios la mirada es diferente hoy, doy mil gracias a mi Padre porque estamos aquí, que más da si es un año viejo o nuevo, gracias Dios porque estoy, porque nada merezco y sin embargo todo provees, gracias porque estoy sana, con una contusión en el talón pero con talón, recuerdo que cuando era pequeña le decía a mi papá, papa tengo dolor de cabeza y siempre me contestaba: “oye eso es muy buena señal, quiere decir que tienes cabeza”, así hoy, me duele el pie pero es señal de que tengo pie.
Mi mamá estuvo delicada hace unos días, viene padeciendo una enfermedad terminal y un desgaste de su columna que hacen que su estado general y calidad de vida no sea la óptima y obviamente eso la hace sentir desánimo de pronto. Justo estaba pensando en ella por la tarde cuando entró su llamada, mi esposo sabe que la tengo en mente y en cuanto la escucho en la línea, puso el altavoz para que la oyerá decirnos: “quiero que sepan que los amo muchísimo, que aquí estoy, que les deseo lo mejor para 2010” y entonces apenas pude articular te amo y te mando muchos besos porque me dio emoción saber que se había levantado y caminado hasta el teléfono y además se que de verdad nos piensa siempre y pide por nosotros cada día…
Gracias Señor, no se que viene delante pero mis oraciones son para que tu voluntad se cumpla y yo la acepte humildemente y que pase lo que pase este 2010, TU GRACIA que no merezco, me sea suficiente…
jueves, 31 de diciembre de 2009
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Mi Ga,
ResponderEliminarGracias por edificar mi vida.
Te quiero mucho y espero que te mejores pronto!
Felicidades por tu nuevo espacio, me encantó el diseño.
Hola Gaby, Gracias por lo que escribiste ya que es una bendición escuchar lo que Dios está haciendo en tu vida . Te queremos mucho y que este año esté lleno de Su gracia y Su Misericordia.
ResponderEliminarFaby
Hola Gaby!, que bueno encontrarte por aqui!... disfrutare mucho leyendote.. Te mando un beso. Ali
ResponderEliminarGaby,"Gaviota", No sabía que tenías un espacio,me alegro mucho, es una hermosa manera de seguir conociendonos. Te amo y amo mucho a tus niños.
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